jueves, 4 de noviembre de 2010

La magia de las máscaras en Xantolo

Rodrigo Vidal




Tempoal

La celebración del Xantolo en Tempoal no se puede entender sin los altares, la ofrenda, la música, la danza, pero sobre todo sus máscaras, cuya fabricación se convirtió en sello característico de ese municipio huasteco y hoy da sustento a medio centenar de familias.

Hubo una época en que el plástico dominó como material principal en las máscaras, llevando casi a la extinción a los artesanos dedicados a tallar madera de cedro o permuche (una madera blanda y más ligera), para darle distintas formas al rostro de la Muerte.

“Eso pasó hace varios años, pero ya se rescató otra vez la tradición”, comenta Abundio Rivera Márquez, uno de los más jóvenes artesanos que hay en Tempoal. Él aprendió de su padre a realizar las máscaras. Comenzó con pocas pero actualmente realiza una en día y medio, dependiendo del tallado, y la producción se mantiene todo el año, aunque es en Todos Santos o Día de Muerto, cuando más se venden.

Junto con su hermano mantiene el taller en la calle Mariano Escobedo de la colonia La Quinta. El joven de 20 años explica que una máscara “rústica” le lleva día y medio en realizarla y otro día en pintarla a mano. Dependiendo del tamaño y el tipo de tallado, las máscaras las vende entre 500 y mil 800 pesos.

Las tradicionales son las máscaras de calaveras y las “boconas” que son aquellos rostros deformados con una enorme boca casi siempre sonriente, aunque en los últimos años la gente ha optado por máscaras exóticas, en donde el experto es Herman Luis Sumaya Juárez, quien comenzó a fabricar máscaras desde 1980, pero no en Tempoal, sino en Oklahoma, con los pieles roja.

“Andaba yo de mojarra, o sea de mojado, cuando fui a aprender con los pieles rojas en Oklahoma”, y 30 años después presume ser el más rápido de Tempoal realizando máscaras, a razón de cuatro diarias, “nadie más te las hace”.

Con los indios norteamericanos comenzó realizando figuras de animales para los tótem. Primero tallaba pequeños trozos de madera “pa’ no echarla a perder”, luego comenzó con los retratos y después las figuras más grandes.

La diferencia es que allá, el tallado de los rostros no es para máscaras, sino como bustos, “lo que hice yo fue quitarles la madera de atrás, para que sirvieran como máscaras”.

Diablos, brujas, dragones, payasos endemoniados, vampiros, imágenes egipcias, personajes quemados al estilo Fredy Krueger, de Pesadilla en la calle del Infierno, y rostros de ancianos con un realismo que sólo les falta hablar, son su especialidad.

“Pues ahora piden más las máscaras exóticas, pero si, hago de todo”. A sus 50 años, considera que el negocio se mantiene, incluso, pese a los pronósticos 2010 ha sido un buen año.

Herman está conciente que la realización de máscaras en Tempoal es una tradición, es parte de la cultura del pueblo, por eso cuenta con un grupo de adolescentes a quienes está enseñando el tallado de madera.

Pero la fabricación de máscaras no es lo único en común entre Herman y Abundio. Algo que caracteriza a casi todo el pueblo de Tempoal es que alguna vez, por lo menos siete años consecutivos, participaron en alguna comparsa para danzar durante el Xantolo.

1 comentario:

Ricardo Jonas Soto dijo...

Saludos Rodrigo, me gusto tu Blog, mucho contenido eso esta chido

A mi me gusta la Zona